lunes, 12 de abril de 2010

Con las manos llenas

-Si le quieres tanto ¿por qué no se lo dices? –preguntó tras un par de segundos en silencio.
-No lo sé…
-No tienes que tener miedo a ser vulnerable, ¿vale? Es lo bonito de sentimientos como ése.
-Ya lo sé.
-Pues entonces no quiero que hagas el estúpido ni pienses tonterías.

Hasta ese momento Anna no había comprendido el lado negativo de estar enamorada de nuevo. Con Eric había sido fácil mantener una relación porque el miedo a perderle no existía. Sin embargo con Víctor la volvían a asolar pánicos parecidos a los que había experimentado aquel diciembre en el que Diego la había abandonado. Sentía que tenía tantas cosas que hacer aún a su lado que cuando se había acabado se había quedado con las manos llenas de cosas que no iba a poder dar. Todo aquel miedo se había acumulado y ahora le estaba pasando factura: si perdía a Víctor y volvía a quedarse con todas aquellas ideas de planes junto a él rondando la cabeza no iba a poder soportarlo. No otra vez.


(Fragmento capítulo 36, Me alegro por ti).

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