miércoles, 17 de enero de 2007

My house at the end of the world


Siempre he pensado que el fin del mundo sería algo parecido a la nada de 'La historia interminable'. Las cosas van desapareciendo, y todo lo que conocemos, incluso nosotros mismos, deja de existir. Me cabrea pensar en el mundo con un final tremendamente apocalíptico con meteoritos, temblores y al fin y al cabo, un destroce global muy hollywoodiense.

Me fascina más la idea de buscar en el interior de las personas, y saber cómo reaccionaríamos ante este fin, más que saber si nos subimos a una nave espacial y nos hacemos los heroes. El mundo se acaba y no creo que ninguno de nosotros esté para hacerse el Bruce Willis.

Estos días le estoy dando vueltas a la readaptación de un corto de media hora sobre el fin del mundo, para terminar de hacerlo una de mis ideas favoritas, convertirlo en un largometraje, una road-movie apocalíptica.

¿Qué harías tú si te dicen que el mundo se acaba en 24h?

3 comentarios:

Raquel dijo...

comer tetilla, mucha tetilla!!!tantas tetilla que llegara a aborrecerla y dijera "me quiero morir". Si, así sería una bonita forma de morir. Dirá en el epitafio "murió comiendo tetilla".
para los mal pensados -ejem ejem no miro a nadie- tetilla es un queso. Gallego, por cierto.

Laura dijo...

Si se acaba el mundo... lo ruedo contigo!!

(soy wini,eh!)

Stúlka dijo...

Estás hecha una apocalíptica