
Podría hacer una lista de parecidos de mi vida con los de Anna Albert Izquierdo, y no todos ellos son a propósito. De hecho la casualidad ha hecho que lo que era ficción haya pasado a ser la realidad. Un personaje y una situación inventada han terminado por ser el día a día de mi vida. ¿Me estaba autosugestionando hace año y medio o sólo preparádome para lo peor?
Noto que me falta el complemento de 1'93 del brazo. Puestos a ser ficción, serlo con todas las de la ley (de la novela, en este caso).






