Mostrando entradas con la etiqueta The very stone one kicks with one's boot will outlast Shakespeare. Mostrar todas las entradas
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martes, 20 de septiembre de 2011

Las nuevas tecnologías

Yo antes siempre llevaba papel y boli en el bolso (o bolsillos). Siempre antes de salir de casa revisaba las cuatro cosas que no me podían faltar: llaves, móvil, cartera, bolígrafo. Papel, más o menos fácil, siempre se puede conseguir; el ticket de una compra dado la vuelta, una servilleta etc.
Pero hace un tiempo que el recuento se para en cartera. "¿Para qué necesito un bolígrafo -me preguntaba- teniendo un móvil?" A día de hoy casi todo se puede hacer con ese aparatejo. Necesitas apuntar algo de urgencia e incluso el boli te puede fallar, pero no un dispositivo electrónico diseñado para no apagarse nunca con procesadores de textos y apartados únicamente para notas.
Así pues, yo hace tiempo que apunto mis notas en un teléfono. Y viene bien. Cuántos euros le debes a esa amiga que te pagó el otro día el desayuno, una frase que has oído en el metro y te ha parecido genial para algo pero todavía no sabes qué, una idea de una historia o incluso una historia entera si ésta es breve.
Pero, ¡ah! amigos, los datos de los teléfonos se pueden perder. Resetear, borrar de la memoria para nunca jamás volver a aparecer. Y sé que estáis pensando que más difícil es que pase eso que no perder un simple papel en la inmensidad de un mundo que no lo protege. Ciertamente. Pero los papeles que se pierden siempre están dispuestos a volver a aparecer cuando menos los buscas. Nunca pierdes la esperanza porque sabes que no se han podido evaporar, así, de la nada, como un archivo de un teléfono.
Y es ahora cuando tristemente confieso que he perdido grandes frases (perder cuánto dinero debo no es una desgracia...) y sobretodo he perdido pequeñas historias que en el momento las sentía muy importantes, dignas de estar aquí, y que nunca, a no ser que pasen por un sufrido esfuerzo de reescritura, en cuyo caso la frescura del momento será un espejismo falso, jamás podrán verse aquí.

viernes, 29 de julio de 2011

De vida a la pantalla, ¿o al revés?

Situaciones comunes, como ver una película y pensar "Pff... qué tópico! Esto se ha visto mil veces, que se inventen otra historia!" y luego que te pase en la vida real, quieras escribir una película sobre ello y tus palabras vuelvan a ti por el eco: "¿pero no era algo tan tópico e inverosímil? ¡Pero así es la vida!".

A veces las historias más creíbles son las que por increíbles se hacen cotidianas.

lunes, 14 de marzo de 2011

Pieces 1

El otro día escuchaba en el metro a una chica dentro de un grupo de amigas quejarse:

"No tengo blackberry ni novio, no sé qué hacer!"

Sí, amigos. Así están las cosas a día de hoy. Cada uno se entretiene con lo que tiene a mano...

martes, 1 de marzo de 2011

Etiquetas

Antes de que mis dedos entren en congelación permanente por pasar en mi piso más de dos horas quieta (y eso que ya estamos en marzo) he decidido acabar con este silencio y esta sequía, porque abrigándome me he visto el brazo, las letras que en él hay, y las ganas han salido casi solas de ello.

Para quien no lo sepa, categorizo las entradas de este blog (y por descontado vamos a extrapolar la selección al resto de departamentos de una vida) gracias a tres frases, las que tengo en mi cuerpo tatuadas... Cada una de ellas resume un departamento en concreto de los temas que me gusta hablar.

·Take a sad song and make it better no es sólo la 2ª frase de esa canción que un día Paul McCartney escribió en 1968. No sólo sirve para recordarme que ante los momentos tristes siempre hay que poner buena cara, sino que tontamente es la etiqueta que uso aquí cuando la música está ocupando lugar importante en el pensamiento diario.

·Words Words Words
es la respuesta de Hamlet a Polonio en la escena VII del acto II de Hamlet. El bueno de William está escrito en mi cuerpo y etiquetado aquí, no para recordarme sino para reafirmar que de palabras vivo, con ellas convivo y para ellas quiero vivir.

·The very stone one kicks with one's boot will outlast Shakespeare
lo escribió Virginia Woolf en el que yo considero su mejor obra, Al faro, fue leerla y acto seguido saber que iba a resumir gran parte de mi vida (y la de todos). A ella me debo y se deben también el resto de etiquetas.

Hoy al ver la letra a mano escrita en mi brazo he pensado que definitivamente era un día de música, y que ésta me iba a hacer nacer las ganas de escribir justo en unas horas vacías en las que tenía miedo de pensar... ¿Lo véis? Mis tres tatuajes han resumido mi vida esta tarde y yo sin saberlo.

Así que sin más prolegómenos os voy a pedir que escuchéis (si ya las conocéis) o bien descubráis, tres canciones. Vale, no, miento. Tres vídeos. Para cada uno cada cual tiene sus segundos que gastar. Pueden resultar indiferentes, pueden animar o pueden colarse en la cabeza, de ahí filtrarse al estado de ánimo y reposar en la superficie de gotas del charco.

No puedo parar de escuchar...

Con sólo verlo sonrío... y no sé porqué!

Y me hace recordar algo que no pasó.


Si es que todo tiene etiquetas en esta vida...

jueves, 16 de diciembre de 2010

Gente normal, que compra naranjas

La de cosas que pasan en casi dos meses que no actualizo. Me pasan por la cabeza una infinidad de ideas, muchas plasmables en un blog, este en concreto, y que luego se caen en el más profundo de los olvidos. A veces tengo suerte de ser rápida, tener la blackberry a mano y escribir en una nota este tipo de frases.

Frases como "Gente normal, que compra naranjas". Una tontería a priori pero que a mí me da para crear una historia entera... Y todo porque el chico que iba delante de mí en las escaleras mecánicas en la salida de la línea roja tenía una pinta un tanto extraña, de estas que te hacen sospechar y agarrarte el bolso no vaya a ser... hasta que vi que tenía una bolsa del súper que transparentaba, y dentro llevaba naranjas. Y claro, piensas `¡Cómo me va a robar! Si es una persona normal, que compra naranjas...'



En fin, este son el tipo de pensamientos que me llevan a crear historias grandes de la nada. De una bolsa de naranjas...

(Ahora el año se acaba y con él esos intentos de 'mantendré esto vivo de alguna manera' que luego no se cumplen).

lunes, 13 de septiembre de 2010

Películas que pasan en una sola noche

Hace unos cuantos meses escribí un tratamiento de una película para presentarme (inútilmente como cada año con la utópica esperanza) a las ayudas del Ministerio de Cultura para desarrollo de guión.
Bien, el año pasado el experimento de escribir una película de la nada en 3 días, fue un poco como la película que lleva este mismo título, el fin del mundo... Pero este año con un poquito más de tiempo (no mucho más, la verdad) y con las ideas más claras, hice el tratamiento de una película basada en muchas cosas que pasan en mi entorno. Sin complicaciones más que las de los enredos que acontecen, mezclando esto y aquello, agitando a todos los personajes dentro de la confusión, me salió una película que pasa en una sola noche.
Y ahora, que ya ha salido oficialmente la lista de los subvencionados y, como era de esperar, yo no estoy en ella, tengo libertad y calma para dialogarla durante mis ratos libres (y algunos no tan libres). De hecho, por mucho que me guste el entramado tal y como está y parezca tarea fácil, no lo es!! La historia completa salió de diálogos y mails así que crear de frases una historia para luego darle de nuevo esos diálogos completamente desordenados lleva su tiempo.
El caso es que a tiempo estoy de añadir y quitar, la eterna diversión de la reescritura. Por eso os pregunto, aparte de éstas que pongo aquí abajo y me sirvieron un poco de inspiración para poner el orden todas esas palabras... ¿qué más películas que pasan en una sola noche conocéis?

Risky Bussiness

Jo, ¡qué noche!

Supersalidos

Antes del amanecer

Nick y Norah

Buscando un beso a medianoche

Aventuras en la gran ciudad

¿Me dejo alguna en el tintero digna de mención?

jueves, 2 de septiembre de 2010

Hver gang jeg rejser til udlandet noto jeg ind for Inspiration

¿Cómo? ¿Que no habláis danés? ¡Yo tampoco! Pero tendréis que hacerlo a mi modo (vaya, SanGoogle) para traducir el título de la entrada.

Dreyer, Von Trier... Me toca pisar Dinamarca!!!
(y con lo que vuelva escrito, eso sí, en cualquiera de mis idiomas, sea sobre una servilleta o en una hoja de información turística, aquí estará cortado y pegado de la manera que sea).

lunes, 12 de julio de 2010

Ojos para ver...


Y no puedo esperar hasta el 7 de Octubre para (si dios quiere y mi pie también) subirme a unos tacones en el estreno que abra el festival de Sitges y sentarme a disfrutar de lo que sé será espectacular.

Para abrir boca:
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/07/09/cultura/1278632100.html
http://www.losojosdejulia.es/

lunes, 22 de febrero de 2010

Ganas de...

De ir a un karaoke y protagonizar algún momento digno para el recuerdo cantando La chica Yeye o iconos similares.


De arrancar en un momento de emoción a cantar en plena calle, bailando, en el metro o saliendo del portal de casa con la sensación de que hasta los pajaritos se unirían a mi número musical(porque a veces en la vida hace falta tomarse las cosas de manera muy sonora).


De pasarme horas en un rincón con mi libreta garabateando ideas de lo bonitas que pueden llegar a ser las cosas en la ficción (y luego comprobar que en la realidad comparablemente no me lo paso mal).


De volver a verla. Porque sí.

sábado, 16 de enero de 2010

Lo mejor es cerrar los ojos y no pensar



Las cosas se ven borrosas sin gafas. Con gafas se ven borrosas todavía. El cristal está limpio, ya te has frotado los ojos varias veces. Las cosas siempre se ven borrosas, bien porque son muy sencillas y no quieres complicarte en intentar atinar y enfocar... bien porque son muy complicadas y es mejor ir a lo sencillo y ni molestarse.

viernes, 11 de diciembre de 2009

¿A qué te dedicas?



Pues muy señores míos, yo leo y bebo café.
Tan de bueno sería si pagasen por ello... A mí se me da realmente bien.

martes, 27 de octubre de 2009

Viaje por la imaginación

Salgo del metro en London Bridge y camino un poco...



Llego a Bedale St. y allí veo las pequeñas tiendas.



Entro en la pastisserie y me pido un apple pie y un café.



En mi portátil escribo cómo Sara vuelve a casa, entra en ese mismo sitio y compra un trozo de Carrot Cake.
Al igual que ella, salgo de allí.



Y voy al mercado, caminando entre los puestos, observando las cosas que Sara comprará antes de entrar en esa casa vieja de paredes verdes desteñidas y esquinas uniformes que tengo en la imaginación.
Como ella trato de conectar con el sentimiento de soledad que la invade en una ciudad que no es la suya, donde la gente no la conoce ni se molestaría en hacerlo.
Siento, caminando entre esas dos calles, que ella podría cruzarse conmigo en ese preciso instante, casi podría notar que existe y que su día, tal cual está escrito en un documento de word dentro de mi ordenador, ha podido ser el mismo que he figurado para ella. Sara, efectivamente, camina por esas calles igual que lo hago yo, camina conmigo, dentro de mí, incapaz de salir pero diferenciándose de mí.

Y yo miro ahora por la ventana y veo el cielo gris de Barcelona tal y como ha amanecido hoy, las ventanas de mi habitación (cuyas contras son de un verde familiar en la vida ficticia de esa mujer) y soy consciente de que ni Sara existe ni vive en Londres ni yo estoy allí paseando sus calles y escribiéndolo donde se supone que sucedería.
Pero lo imagino. Imaginación dentro de imaginación. Un viaje ficticio dentro de otro viaje ficticio más profundo.

Vuelvo a la pantalla del ordenador y pienso en cerrarla, guardarlo y bajar... pero no del metro, si no las escaleras. Y caminar por la calle, y entrar en la cafetería y luego pasear por el mercado... Pero los de verdad, los que me esperan cuatro pisos más abajo, con los pies sobre la tierra.

martes, 7 de julio de 2009

Friendsología

Todas las respuestas de la vida están en F·R·I·E·N·D·S

Las busques o te las encuentres inconscientemente. Es fruto de que alguien te diga "Anda! Como en Friends!".


http://www.youtube.com/watch?v=ycHI8NlKvws&feature=related

-First of all, if you keep calling it that, no one's ever gonna take it... Second of all... you're not gonna actually have sex with him, you just gona make him think that you are... Just act like everything around you turns you on... Anything can be sexy.

En religiones extrañas esta debería ser la más tomada en serio.

lunes, 13 de abril de 2009

La realidad y la ficción.

"Mientras Tina perseguía a los camareros para conseguir más champagne y sus hermanos se escondían detrás de las cortinas como podían, Anna tuvo que ir uno por uno hablando con los familiares de su amiga que había visto con suerte en la fiesta del año anterior y que desde luego no conseguía recordar. Todos comenzaban con un “Ah, ¡claro!” cuando fingían saber quién era ella, y seguían con “¿Y tú que estás haciendo? ¿Trabajas en la agencia con nuestra pequeña Retina?”. La respuesta podría haber sido “No, en este momento estoy muy ocupada intentando saber qué pasa en la isla de Perdidos como para trabajar” sin embargo prefirió optar por respuestas parecidas a “De hecho estoy tanteando el terreno, viendo qué ofertas me compensan más”. Mentira."


Podría hacer una lista de parecidos de mi vida con los de Anna Albert Izquierdo, y no todos ellos son a propósito. De hecho la casualidad ha hecho que lo que era ficción haya pasado a ser la realidad. Un personaje y una situación inventada han terminado por ser el día a día de mi vida. ¿Me estaba autosugestionando hace año y medio o sólo preparádome para lo peor?
Noto que me falta el complemento de 1'93 del brazo. Puestos a ser ficción, serlo con todas las de la ley (de la novela, en este caso).

lunes, 17 de noviembre de 2008

My ducks in a row

Dame diez temporadas. Es lo que necesito para que todo salga bien.
Tengo un hueco encima de la tv en el piso y en mi cabeza hay una lucha interna. O bien pongo ahí el marco con el poster que preside la pared de la tele del piso de Monica y Rachel, o bien espero a que los tiempos sean mejores... y poder comprarme una tv nueva, más grande, en cuyo caso no habría espacio suficiente para el marco.
Oliver (un personaje de una gran película) sentado con Emily en la barra de un bar delante de una jarra de cerveza y cuatro chupitos de tequila, le dice a la chica que en cinco años le llame a ese número y le pregunte si todos los planes que había pensado para su vida habían salido bien.

Claro que a él no le salió como tenía pensado, esto nos demuestra que los planes siempre se van a la mierda. Pero no por ello la idea no deja de parecerme interesante. Yo también tengo planeados mis 'ducks in a row' pero para ello yo necesito las 10 temporadas de Friends. Y acabo de empezar la 3ª. No es que las dos primeras no hayan sido buenas, pero si sabemos mirar, nos fijaremos que Rachel ha servido café durante dos años y ahora comienza a deshacer perchas enmarañadas. Mónica va de un lado a otro y tras perder sus únicos 100$ trabaja de camarera en un restaurante temático con tetas postizas.
Todos sabemos que Rachel acabará teniendo ofertas de grandes diseñadores en Paris y Mónica será chef del restaurante de sus sueños. Pero también sabemos que a Phoebe la despiden en la 4ª temporada pero consigue salir adelante, que Joey va a trompicones e incluso vive en un piso sin muebles durante meses.
Por eso hacen falta 10 temporadas. En diez temporadas venid a buscarme aquí y preguntadme. Puede que los planes no me salgan como tenía pensado, puede que no haya publicado todos los libros que quiero y tengo pensado hacer, ni me haya hecho inmensamente rica, ni haya abierto el bar de mis sueños (con permisos y licencias de la Warner Bros). Pero estoy segura de que la serie acaba bien, que siempre hay luz al final del tunel, y que, como dice mi madre, cuando las cosas van a peor cada vez más, es porque al final el resultado va a ser inmejorable.
Hoy el capítulo se titula 'The one with the hope'.

sábado, 18 de octubre de 2008

One year ago...

Hace un año que acabé la novela y prácticamente no he escrito nada. Ni he leído nada. Ni escrito ni leído nada que no fueran una y otra vez las mismas 484 páginas.



Ideas tengo miles. Y libros para evadirme de mis propias ideas tengo una pila entera, más de la mitad con un marcapáginas que indica que los he empezado, pero he sido incapaz de avanzar hasta acabármelos.
Pero sin embargo tengo la sensación que tengo una cuenta pendiente con la novela.
Y está bien, me alegro por ella. Pero aun no por mí. Se merece lo mejor y hasta que esos personajes e historias que llevan más conmigo que tiempo tardé en escribirlos estén donde se merecen, creo que no debo seguir.

El trabajo no está acabado hasta que esté lejos de mí y fuera de mis manos.

sábado, 2 de agosto de 2008

Dos semanas de trabajo ininterrumpido han dado como fruto el inicio de lo que se convertirá en todo un Yellow Submarine. De paredes amarillas (y marrones, lilas, rojas, azules, verdes, y como no, blancas) hallado un nuevo refugio he.
Y aunque en el pasillo está el poster de A hard day's night enmarcado en recuerdo de una época pasada, ahora toca mirar por la ventana (balcón en este caso), levantar los brazos y cantar! (ahora mismo suenan Las Supremes, ojo al ritmo!).



Así que nada, esta tarde queda inaugurada el agua caliente, último pilar importante que quedaba para poder proclamar a gritos 'Vivo aquí!'
Ahora toca salir a bailar y celebrarlo (o bailar y celebrarlo sin la necesidad de salir...)

martes, 10 de junio de 2008

Seis meses en Jardeys

Medio año casi en Jardeys, el palacete 5 estrellas de Poblenou. Y mil cosas que sin saber cómo se han convertido en costumbres que echaré de menos, porque todo lo bueno se acaba muy pronto... La tortilla de patatas semanal con ensalada, cerrar la puerta de mi cuarto cuando Nancy se da al mal hábito de fumar, comprar la Cuore los miércoles, cine en los icaria los martes por la tarde, mensajes en la pizarra de detrás de la puerta, cafés accidentados en el baño a las 7 de la mañana (muy de vez en cuando), tirar lechuga pocha y cerrar la tapa del líquido de las lentillas...



Todo un pequeño hogar donde cuando una de las dos lo necesita, la otra corre a por el dvd Across the Universe o el de A lot like love (Ashton y Jim como chicos de bandera). Donde la nevera es una hoja en blanco llena de fotos y frases, y el calendario del salón un papel en el que se marcan en fechas los sueños. El lugar cuya banda sonora son las voces de cuatro que dicen ser de Liverpool.
Un mundo que puede desaparecer o continuar pero cojo. Algo que habrá pasado durante seis meses y que no se repetirá. Seis meses llenos de cosas que nunca podré olvidar.

lunes, 17 de marzo de 2008

Está bien...


Qué olvidado tengo esto, por dios...

Me duele el hombro, estoy sorda del oido derecho del avión y ultimamente viajo más que las maletas.
Y mientras, en cada viaje, apunto cosas en mi libreta. Cosas que me lleven a la nueva idea de continuar escribiendo, cosa que he prometido que no haría (reescribir no cuenta) hasta ver frutos de dos largos por ahi perdidos y una novelilla (nada, 500 paginas) viajando tanto como yo entre editoriales (suerte que los azafatos me traten mejor que los agentes editoriales a mi pequeña...)

De momento la imaginación me lleva a donde siempre viajo cuando cierro los ojos. A una hamaca a rayas donde sentarse de estrangis en Hyde Park...

Y de momento la realidad me lleva de festival en festival: proxima parada Malaga.

lunes, 30 de julio de 2007

Arrogance is the worst thing

Actualizo porque he estado pensando en Dogville. En la gente que no le ha gustado, ni le gusta la trilogía sobre América de Lars von Trier.
Y quería responder a esa gente con un párrafo de el propio Trier.



¿Qué puedo contestar si alguien dice que no es cine? Quizá tenga razón. Pero tampoco es el anticine. Cuando empecé, hacía películas muy cinematográficas. Pero ahora, es demasiado fácil. Basta con comprar un ordenador para hacer cine, para que haya batallas en plena montaña, para tener un dragón. Basta con apretar un botón. Kubrick hacía películas cinematográficas cuando esperaba dos meses a que la luz adecuada se reflejara en la espalda de Barry Lindon cabalgando hacia la cámara. Me parecía magnífico. Pero si sólo se espera dos segundos para que un niño con un ordenador pueda solucionarlo... Será otra forma de arte, no lo dudo, pero no me interesa. Ya no veo los ejércitos en la montaña, sino al adolescente detrás del ordenador diciendo: "Ahora lo arreglamos, añadiremos unas sombras y rebajaremos los colores". Queda muy bien, pero no emociona y me siento manipulado hasta un punto en el que no quiero ser manipulado.

Pues eso... Que recuerdo el olor de la sala cada vez que la veo.
Que cada vez que entro en los cines Verdi huelo a Dogville, pienso en ella.
Que nunca una peli me habia hecho sentir así, sentir hasta miedo, pero no miedo de terror, miedo de mi misma, de lo que somos capaces de hacer. No puedo explicar lo que siento por Dogville porque para mi no es una película... es más.