sábado, 18 de octubre de 2008

One year ago...

Hace un año que acabé la novela y prácticamente no he escrito nada. Ni he leído nada. Ni escrito ni leído nada que no fueran una y otra vez las mismas 484 páginas.



Ideas tengo miles. Y libros para evadirme de mis propias ideas tengo una pila entera, más de la mitad con un marcapáginas que indica que los he empezado, pero he sido incapaz de avanzar hasta acabármelos.
Pero sin embargo tengo la sensación que tengo una cuenta pendiente con la novela.
Y está bien, me alegro por ella. Pero aun no por mí. Se merece lo mejor y hasta que esos personajes e historias que llevan más conmigo que tiempo tardé en escribirlos estén donde se merecen, creo que no debo seguir.

El trabajo no está acabado hasta que esté lejos de mí y fuera de mis manos.

martes, 12 de agosto de 2008

Sin cortes

Que siento cierta obsesión por los planos secuencia no es ningún secreto. Ahí queda mi trabajo de 3º de carrera llamado "mi historia de amor con P.T. Anderson", famoso por esos interminables planos, recuerdo especial para alguno de Magnolia que siempre estará en mi retina. Más prueba de ello fue castigar a cerca de 40 personas (incluidos dos actores de lo mejor del panorama nacional español) para rodar otro planito sin cortes.
Por eso cada vez que veo uno que es, o intenta ser, o como mucho trata de dar la misma sensación, noto la magia.
Los planos secuencia son magia, aunque haya quien (incomprensiblemente) los corte antes de completarlos, o se quede en un intento. Vivir las cosas sin pestañeo a tiempo real te hace ser parte del juego.


He aquí un intento
http://es.youtube.com/watch?v=HhZ5-L9znt8&feature=related

sábado, 2 de agosto de 2008

Dos semanas de trabajo ininterrumpido han dado como fruto el inicio de lo que se convertirá en todo un Yellow Submarine. De paredes amarillas (y marrones, lilas, rojas, azules, verdes, y como no, blancas) hallado un nuevo refugio he.
Y aunque en el pasillo está el poster de A hard day's night enmarcado en recuerdo de una época pasada, ahora toca mirar por la ventana (balcón en este caso), levantar los brazos y cantar! (ahora mismo suenan Las Supremes, ojo al ritmo!).



Así que nada, esta tarde queda inaugurada el agua caliente, último pilar importante que quedaba para poder proclamar a gritos 'Vivo aquí!'
Ahora toca salir a bailar y celebrarlo (o bailar y celebrarlo sin la necesidad de salir...)

viernes, 20 de junio de 2008

I'm electric!

Siempre hay una canción de Oasis para llenarte de energía o pornerte triste!
Igual que siempre la hay de los Beatles para cualquier situación, obviamente los jovenzuelos copiando de los maestros dos decadas después. (La comparación era inevitable).
She's electric, I hope I think I know, So might say están en mi lista de resorte.
All around the world (basada en Yellow submarine, por cierto), Stop crying your heart out, Don't look back in anger en la lista contraria.
Esto viene tras comprobar que en una película, en el momento adecuado, una canción de Oasis puede provocar un efecto perfecto.
Pero lo que más me gusta es redescubrir sus canciones. Hoy es el turno de Married with children. ¿La conocéis? ¿No? A buscarla...

martes, 10 de junio de 2008

Seis meses en Jardeys

Medio año casi en Jardeys, el palacete 5 estrellas de Poblenou. Y mil cosas que sin saber cómo se han convertido en costumbres que echaré de menos, porque todo lo bueno se acaba muy pronto... La tortilla de patatas semanal con ensalada, cerrar la puerta de mi cuarto cuando Nancy se da al mal hábito de fumar, comprar la Cuore los miércoles, cine en los icaria los martes por la tarde, mensajes en la pizarra de detrás de la puerta, cafés accidentados en el baño a las 7 de la mañana (muy de vez en cuando), tirar lechuga pocha y cerrar la tapa del líquido de las lentillas...



Todo un pequeño hogar donde cuando una de las dos lo necesita, la otra corre a por el dvd Across the Universe o el de A lot like love (Ashton y Jim como chicos de bandera). Donde la nevera es una hoja en blanco llena de fotos y frases, y el calendario del salón un papel en el que se marcan en fechas los sueños. El lugar cuya banda sonora son las voces de cuatro que dicen ser de Liverpool.
Un mundo que puede desaparecer o continuar pero cojo. Algo que habrá pasado durante seis meses y que no se repetirá. Seis meses llenos de cosas que nunca podré olvidar.

lunes, 17 de marzo de 2008

Está bien...


Qué olvidado tengo esto, por dios...

Me duele el hombro, estoy sorda del oido derecho del avión y ultimamente viajo más que las maletas.
Y mientras, en cada viaje, apunto cosas en mi libreta. Cosas que me lleven a la nueva idea de continuar escribiendo, cosa que he prometido que no haría (reescribir no cuenta) hasta ver frutos de dos largos por ahi perdidos y una novelilla (nada, 500 paginas) viajando tanto como yo entre editoriales (suerte que los azafatos me traten mejor que los agentes editoriales a mi pequeña...)

De momento la imaginación me lleva a donde siempre viajo cuando cierro los ojos. A una hamaca a rayas donde sentarse de estrangis en Hyde Park...

Y de momento la realidad me lleva de festival en festival: proxima parada Malaga.

lunes, 30 de julio de 2007

Arrogance is the worst thing

Actualizo porque he estado pensando en Dogville. En la gente que no le ha gustado, ni le gusta la trilogía sobre América de Lars von Trier.
Y quería responder a esa gente con un párrafo de el propio Trier.



¿Qué puedo contestar si alguien dice que no es cine? Quizá tenga razón. Pero tampoco es el anticine. Cuando empecé, hacía películas muy cinematográficas. Pero ahora, es demasiado fácil. Basta con comprar un ordenador para hacer cine, para que haya batallas en plena montaña, para tener un dragón. Basta con apretar un botón. Kubrick hacía películas cinematográficas cuando esperaba dos meses a que la luz adecuada se reflejara en la espalda de Barry Lindon cabalgando hacia la cámara. Me parecía magnífico. Pero si sólo se espera dos segundos para que un niño con un ordenador pueda solucionarlo... Será otra forma de arte, no lo dudo, pero no me interesa. Ya no veo los ejércitos en la montaña, sino al adolescente detrás del ordenador diciendo: "Ahora lo arreglamos, añadiremos unas sombras y rebajaremos los colores". Queda muy bien, pero no emociona y me siento manipulado hasta un punto en el que no quiero ser manipulado.

Pues eso... Que recuerdo el olor de la sala cada vez que la veo.
Que cada vez que entro en los cines Verdi huelo a Dogville, pienso en ella.
Que nunca una peli me habia hecho sentir así, sentir hasta miedo, pero no miedo de terror, miedo de mi misma, de lo que somos capaces de hacer. No puedo explicar lo que siento por Dogville porque para mi no es una película... es más.