Hace unos cuantos meses escribí un tratamiento de una película para presentarme (inútilmente como cada año con la utópica esperanza) a las ayudas del Ministerio de Cultura para desarrollo de guión.
Bien, el año pasado el experimento de escribir una película de la nada en 3 días, fue un poco como la película que lleva este mismo título, el fin del mundo... Pero este año con un poquito más de tiempo (no mucho más, la verdad) y con las ideas más claras, hice el tratamiento de una película basada en muchas cosas que pasan en mi entorno. Sin complicaciones más que las de los enredos que acontecen, mezclando esto y aquello, agitando a todos los personajes dentro de la confusión, me salió una película que pasa en una sola noche.
Y ahora, que ya ha salido oficialmente la lista de los subvencionados y, como era de esperar, yo no estoy en ella, tengo libertad y calma para dialogarla durante mis ratos libres (y algunos no tan libres). De hecho, por mucho que me guste el entramado tal y como está y parezca tarea fácil, no lo es!! La historia completa salió de diálogos y mails así que crear de frases una historia para luego darle de nuevo esos diálogos completamente desordenados lleva su tiempo.
El caso es que a tiempo estoy de añadir y quitar, la eterna diversión de la reescritura. Por eso os pregunto, aparte de éstas que pongo aquí abajo y me sirvieron un poco de inspiración para poner el orden todas esas palabras... ¿qué más películas que pasan en una sola noche conocéis?
¿Me dejo alguna en el tintero digna de mención?
lunes, 13 de septiembre de 2010
jueves, 2 de septiembre de 2010
Hver gang jeg rejser til udlandet noto jeg ind for Inspiration
¿Cómo? ¿Que no habláis danés? ¡Yo tampoco! Pero tendréis que hacerlo a mi modo (vaya, SanGoogle) para traducir el título de la entrada.Dreyer, Von Trier... Me toca pisar Dinamarca!!!
(y con lo que vuelva escrito, eso sí, en cualquiera de mis idiomas, sea sobre una servilleta o en una hoja de información turística, aquí estará cortado y pegado de la manera que sea).
martes, 31 de agosto de 2010
página nº1

(Explicación de la imagen: 1ª página de un experimento, mezcla de frases de letras de canciones que te recuerdan a gente o bien te hacen pensar en cosas que has sentido o sabes que sentirás, cantidades de papelitos sin importancia encontrados en el bolsillo de un pantalón en los que no caes por qué los guardas hasta que te fijas... Y mucho más, cualquier pequeño detalle tiene detrás una historia. Y ésta está escrita a mano).
lunes, 23 de agosto de 2010
Tengo que ir al dentista
Iba a poner aquí una cosa que garabateé en el 2003 y que cada tres, cuatro años repaso, reescribiendo, girando, invirtiendo sentidos, en función del día. Lo cambio según voy cambiando yo.
Pero como no he tenido tiempo todavía de enfrentarme a la versión 2010, de momento os dejo con un poema de Boris Vian, ahora que he encontrado el último libro de poemas que escribió, publicado póstumamente (edición bilingüe, claro, y eso que no soy muy ducha en francés).
Descubrid a Boris. Hacedlo, yo no me canso de darle las gracias a quien me lo descubrió a mí.
En sus casi 40 años de vida le dio tiempo a tantas cosas que realmente creo que estamos malgastando nuestro tiempo.
Pero como no he tenido tiempo todavía de enfrentarme a la versión 2010, de momento os dejo con un poema de Boris Vian, ahora que he encontrado el último libro de poemas que escribió, publicado póstumamente (edición bilingüe, claro, y eso que no soy muy ducha en francés).
| LA VIE C’EST COMME UNE DENT | LA VIDA ES COMO UNA MUELA |
|---|---|
La vie, c’est comme une dent | La vida es como una muela |
Descubrid a Boris. Hacedlo, yo no me canso de darle las gracias a quien me lo descubrió a mí.
En sus casi 40 años de vida le dio tiempo a tantas cosas que realmente creo que estamos malgastando nuestro tiempo.
lunes, 9 de agosto de 2010
Basado en mil historias reales
Escenas 2 y 3 de un corto que salió por si solo, dado por mil situaciones similares vividas en mil rincones del país. Dos amigas caminan por la calle...
La experiencia me dice que un tío, a priori, puede decir y hacer mucha cosa para follar. Esto es, que para llevarte a la cama puede hacerte creer que eres la mujer más bella, más inteligente, más graciosa del mundo, y que haberte encontrado y que tú también sientas el feeling es mejor que la lotería. Hasta aquí lo sabemos.
SOFÍA afirma con la cabeza afirmativamente con una mediosonrisa en su rostro pero sin conseguir ocultar la preocupación.
VICTORIA (CONT'D)
Pero también he aprendido que incluso después de haber follado, en el marco de la noche que compende desde que se queda hasta que él se va por la puerta, sigue siendo cariñoso e interpretando ese papel.
SOFÍA
Vale, esto se pone feo.
VICTORIA (continuando)
Es decir, dentro del cupo van los polvos, los besos, los abrazos, el "tienes que leer este libro, te lo dejaré" que siempre dejan caer.
SOFÍA
Muy cierto.
Y que no se me olvide, siempre hay el besito de despedida... Ese que te hace creer que en verdad te llamará. Así que...
(interrumpiendo) ¿Alguna esperanza?
(a SOFÍA)
¿Tú no quieres nada?
(al CAMARERO)
Café con leche... Pequeño, sin espuma. Y no muy caliente, por favor.
Lo que te decía, es bien difícil diferenciar con estos datos a los que lo dicen de verdad, te dan esperanzas y resulta que sí, te llaman y te prestan ese libro... de los que no te van a volver a llamar, y si eres tú la que manda el sms/mail/etc te responden de manera sosa o no te responden, dando a entender que el show era ése, punto final, nena.
Hoy en día los polvos desangelados no existen. Van con el pack novio, lo bonito, lo tierno, lo terrenal... La competencia está muy mal, ellos saben qué es lo que tienen que hacer...
Por eso te digo que los planes, los besitos y las ternuras a día de hoy no son señales inequívocas de "me gustas, quiero algo más que lo que ha pasado".
SOFÍA
Ya...
VICTORIA
Y de hecho una tiene que aprender a que no le afecten.
SOFÍA
(resignándose)
Vale, ya veo.
VICTORIA
Creo que una tiene que emocionarse si hay contactos después de un polvo porque hasta ese momento eso es lo normal. Hacerse ideas cuando luego no van a volver a llamar es la razón por la cual yo dejé de acostarme con tíos a los que acababa de conocer. Esa sensación del día siguiente de "todo esto ha estado muy bien pero ha sido solamente el engaño de un par de horas". Ese espejismo es lo que no me gustaba.
SOFÍA
Ya, pero es que en este caso es más jodido, ¿sabes? Porque muy probablemente lo vuelva a ver porque es el mejor amigo del novio de Claudia, mi compañera de piso...
VICTORIA
Bueno, pero Sof, ahí están las consecuencias también de acostarte con un amigo de amigo. Tienes referencias de esa persona, no es un completo desconocido, pero corres ese riesgo...
Ya, pero es que Claudia ya le ha preguntado a su novio si esto de rollo de una noche es algo que suele hacer él... Y se ve que no.
(para ella misma, con ironía)
Ya, eso es lo que dicen todos, nadie suele hacer esto...
Creo que antes de nada tienes que menalizarte tú de que las mujeres también hacen eso. Hacemos eso, vaya. No te sientas mal, ni avergonzada ni nada si le ves de nuevo y la cosa no funciona, si no hay esa complicidad... Es decir, que haya pasado no significa que el tío haya disfrutado y la tía se haya quedado prendada en plan "no me llamaste". Hay que ir también con esa actitud de "bueno, pero yo tampoco quería llamarte".
(dibujo: http://www.comicbookbrain.com/large-shopping-girls.php )
2. EXT. CALLE / TARDE
VICTORIA y SOFÍA salen por la puerta y comienzan a caminar por una calle céntrica y ancha.
VICTORIAVICTORIA y SOFÍA salen por la puerta y comienzan a caminar por una calle céntrica y ancha.
La experiencia me dice que un tío, a priori, puede decir y hacer mucha cosa para follar. Esto es, que para llevarte a la cama puede hacerte creer que eres la mujer más bella, más inteligente, más graciosa del mundo, y que haberte encontrado y que tú también sientas el feeling es mejor que la lotería. Hasta aquí lo sabemos.
SOFÍA afirma con la cabeza afirmativamente con una mediosonrisa en su rostro pero sin conseguir ocultar la preocupación.
Pero también he aprendido que incluso después de haber follado, en el marco de la noche que compende desde que se queda hasta que él se va por la puerta, sigue siendo cariñoso e interpretando ese papel.
SOFÍA
Vale, esto se pone feo.
VICTORIA (continuando)
Es decir, dentro del cupo van los polvos, los besos, los abrazos, el "tienes que leer este libro, te lo dejaré" que siempre dejan caer.
SOFÍA
Muy cierto.
VICTORIA le señala con la mano una puerta a SOFÍA y empuja la puerta de una cafetería para que la siga.
3. INT. CAFETERÍA DE FRANQUICIA / TARDE
VICTORIA,
poniéndose a la cola en el mostrador, levanta el dedo, recordando algo.
VICTORIA 3. INT. CAFETERÍA DE FRANQUICIA / TARDE
VICTORIA,
poniéndose a la cola en el mostrador, levanta el dedo, recordando algo.Y que no se me olvide, siempre hay el besito de despedida... Ese que te hace creer que en verdad te llamará. Así que...
SOFÍA cierra los ojos y se aclara la garganta.
SOFÍA (interrumpiendo) ¿Alguna esperanza?
VICTORIA, llegando frente al CAMARERO, hace un gesto de calma a su amiga, pidiendo permiso para que la deje terminar.
VICTORIA (a SOFÍA)
¿Tú no quieres nada?
SOFÍA niega con la cabeza.
VICTORIA (CONT'D) (al CAMARERO)
Café con leche... Pequeño, sin espuma. Y no muy caliente, por favor.
VICTORIA saca las monedas justas para pagar y continúa con su discurso.
VICTORIA (CONT'D)Lo que te decía, es bien difícil diferenciar con estos datos a los que lo dicen de verdad, te dan esperanzas y resulta que sí, te llaman y te prestan ese libro... de los que no te van a volver a llamar, y si eres tú la que manda el sms/mail/etc te responden de manera sosa o no te responden, dando a entender que el show era ése, punto final, nena.
SOFÍA se lleva las manos a la cara, cubriéndose la vergüenza con estas y se sienta en la primera silla que encuentra, mientras VICTORIA recoge su ticket.
VICTORIA (CONT'D) Hoy en día los polvos desangelados no existen. Van con el pack novio, lo bonito, lo tierno, lo terrenal... La competencia está muy mal, ellos saben qué es lo que tienen que hacer...
SOFÍA no puede evitar reírse entre sus manos y se las quita de delante del rostro. VICTORIA le hace un ademán para que se levante y la siga hasta la barra.
VICTORIA (CONT'D) Por eso te digo que los planes, los besitos y las ternuras a día de hoy no son señales inequívocas de "me gustas, quiero algo más que lo que ha pasado".
Ya...
VICTORIA
Y de hecho una tiene que aprender a que no le afecten.
SOFÍA
(resignándose)
Vale, ya veo.
VICTORIA
Creo que una tiene que emocionarse si hay contactos después de un polvo porque hasta ese momento eso es lo normal. Hacerse ideas cuando luego no van a volver a llamar es la razón por la cual yo dejé de acostarme con tíos a los que acababa de conocer. Esa sensación del día siguiente de "todo esto ha estado muy bien pero ha sido solamente el engaño de un par de horas". Ese espejismo es lo que no me gustaba.
SOFÍA
Ya, pero es que en este caso es más jodido, ¿sabes? Porque muy probablemente lo vuelva a ver porque es el mejor amigo del novio de Claudia, mi compañera de piso...
VICTORIA
Bueno, pero Sof, ahí están las consecuencias también de acostarte con un amigo de amigo. Tienes referencias de esa persona, no es un completo desconocido, pero corres ese riesgo...
El CAMARERO deja el vaso de café de VICTORIA en la barra y ésta lo recoge sonriéndole, girándose hacia la mesa de las servilletas y cucharas. SOFÍA la sigue ligeramente alterada.
SOFÍAYa, pero es que Claudia ya le ha preguntado a su novio si esto de rollo de una noche es algo que suele hacer él... Y se ve que no.
VICTORIA, indignada, se carcajea cogiendo un par de sobres de sacarina y una servilleta.
VICTORIA (para ella misma, con ironía)
Ya, eso es lo que dicen todos, nadie suele hacer esto...
Se gira hacia SOFÍA con sus vaso y demás cosas en las manos y le pide que se lo sujete.
VICTORIA (CONT'D) Creo que antes de nada tienes que menalizarte tú de que las mujeres también hacen eso. Hacemos eso, vaya. No te sientas mal, ni avergonzada ni nada si le ves de nuevo y la cosa no funciona, si no hay esa complicidad... Es decir, que haya pasado no significa que el tío haya disfrutado y la tía se haya quedado prendada en plan "no me llamaste". Hay que ir también con esa actitud de "bueno, pero yo tampoco quería llamarte".
SOFÍA sigue a VICTORIA y ambas salen por la puerta de la cafetería.
(dibujo: http://www.comicbookbrain.com/large-shopping-girls.php )
jueves, 29 de julio de 2010
Beachwood 45789
Las limitaciones de una historia que viaja entre la música, la licencia poética del creador, una invención real y la realidad imaginada.
El experimento es leer el texto a la vez que se escucha Beachwood 45789, de las Marvelettes. El texto no es sino un e-mail enviado una mañana cualquiera desde un autobús gracias a un dispositivo portátil. Así que la imagen en mente que estamos buscando es una persona sentada en este transporte gris por dentro y verde por fuera, con el aire acondicionado poniendo su piel de carne de gallina, tecleando velozmente las palabras que irán a continuación y que no hacen más que evocar la imagen de calurosas tardes, un recuerdo en su retina que tiene los colores amarillos por protagonistas.
"Para introducir esta historia he de nombrar un par de hechos importantes para que usted, amable lector, siga con atención el relato.
Cada mañana pongo el despertador a las 8.30. A veces me despierto antes, otras dejo que suene hasta menos cuarto, en cualquier caso nunca mas allá de menos diez porque acto seguido me tomo mi tiempo para hacerme un té que dejo hacerse y enfriarse mientras me visto y correteo de un lado para otro. La cuestión que hace este dato significativo es que casi nunca consigo hacerlo todo con tiempo, o arreglarme bien con calma, o tomarme el té despacio sin llevármelo conmigo a todos los cuartos de la casa. Y esto es porque a las nueve y media pasadas salgo, digo adiós a mi madre y a mi padre si está en su oficina y voy de camino a la parada de autobús, donde sé que mi bus viene a las diez menos veinte pasadas.
La parada está al lado de casa pero yo intento siempre bajar sobre esa hora no por miedo a perder el transporte (que en este país las cosas si un caso van tarde, nunca antes). Y salgo de casa, bajos las escaleras sin desayunar propiamente porque antepongo esto al intentar arreglarme (y si mi cara es un mapa no hay nada que unas rayban wayfarer no disimulen) para poder cruzarme con él...
Sí, él sale cada mañana sobre las diez menos veinticinco, a veces pasadas, a veces antes. Sus pasos del ascensor del séptimo a la planta baja no son una ciencia exacta. Y allá que en un periodo de tiempo corto, en un espacio más limitado todavía, de su portal al mío, dejo al destino que nos encontremos para cumplir mi propósito de cruzármelo y un día de estos empezar a saludarle.
Esta mañana, como cada instante de portales que compartimos, ha habido algo que el caprichoso destino ha querido interponer. En este caso la sordera de mi padre que me hizo repetirle dos veces una cosa; algo tan tonto como eso. Si mi padre no hubiera cogido aquel resfriado en 1959 que lo dejó sordo y esa sordera no hubiera empeorado con los años me hubiera oído, yo hubiera salido de la oficina cinco segundos antes justo para poder vernos a la cara. Pero no, cuando yo salí la puerta de su portal ya estaba cerrada, lo que vi (y para nada desmerezco a estas alturas) es su espalda. Hoy con los mismos pantalones holgados grises de ayer y una camisa blanca, llevando los libros en la mano. De momento la anatomía humana no ha desarrollado caprichosamente visión en las posaderas así que mi esfuerzo de no haber desayunado por ponerme un vestido corto de cremalleras ha sido inútil, imposible un hola en esas condiciones.
Y ahora voy en el autobús con la imagen de su caminar desenfadado de tío serio y con un hambre voraz (a este paso dejaré de comer no por suspiros de amor, si no por el mal cálculo de tiempo).
La historia es igual cada mañana, varía pero acaba igual a otras horas. La suerte del día de ayer, por ejemplo, me hizo verlo tres veces, una saliendo por la tarde con pantalones cortos y la raqueta en la mochila para ir hasta la playa a jugar al tenis (cosas que presupongo) y otra regresando de tal hazaña, deduciendo que habiendo dejado la raqueta en el coche, a eso de las diez y media. En este caso yo estaba agotada tirada por cualquier rincón cercano, y si el chico consiguió verme ahí a lo lejos no distinguió mas que una sombra.
En fin, me empiezo a poner cada día mas nerviosa y esto me impacienta. Si mis portales no fueran así, si no fuera el vecindario de toda la vida, si tuviese una vida social diferente, saliese por la zona y me lo cruzase fuera de esos metros... Si... Si... Si..."
La chica llega a su parada y se baja. La canción se repite una y otra vez... I'd like to get to know you... I'd like to make you mine.
"Para introducir esta historia he de nombrar un par de hechos importantes para que usted, amable lector, siga con atención el relato.
Cada mañana pongo el despertador a las 8.30. A veces me despierto antes, otras dejo que suene hasta menos cuarto, en cualquier caso nunca mas allá de menos diez porque acto seguido me tomo mi tiempo para hacerme un té que dejo hacerse y enfriarse mientras me visto y correteo de un lado para otro. La cuestión que hace este dato significativo es que casi nunca consigo hacerlo todo con tiempo, o arreglarme bien con calma, o tomarme el té despacio sin llevármelo conmigo a todos los cuartos de la casa. Y esto es porque a las nueve y media pasadas salgo, digo adiós a mi madre y a mi padre si está en su oficina y voy de camino a la parada de autobús, donde sé que mi bus viene a las diez menos veinte pasadas.
La parada está al lado de casa pero yo intento siempre bajar sobre esa hora no por miedo a perder el transporte (que en este país las cosas si un caso van tarde, nunca antes). Y salgo de casa, bajos las escaleras sin desayunar propiamente porque antepongo esto al intentar arreglarme (y si mi cara es un mapa no hay nada que unas rayban wayfarer no disimulen) para poder cruzarme con él...
Sí, él sale cada mañana sobre las diez menos veinticinco, a veces pasadas, a veces antes. Sus pasos del ascensor del séptimo a la planta baja no son una ciencia exacta. Y allá que en un periodo de tiempo corto, en un espacio más limitado todavía, de su portal al mío, dejo al destino que nos encontremos para cumplir mi propósito de cruzármelo y un día de estos empezar a saludarle.
Esta mañana, como cada instante de portales que compartimos, ha habido algo que el caprichoso destino ha querido interponer. En este caso la sordera de mi padre que me hizo repetirle dos veces una cosa; algo tan tonto como eso. Si mi padre no hubiera cogido aquel resfriado en 1959 que lo dejó sordo y esa sordera no hubiera empeorado con los años me hubiera oído, yo hubiera salido de la oficina cinco segundos antes justo para poder vernos a la cara. Pero no, cuando yo salí la puerta de su portal ya estaba cerrada, lo que vi (y para nada desmerezco a estas alturas) es su espalda. Hoy con los mismos pantalones holgados grises de ayer y una camisa blanca, llevando los libros en la mano. De momento la anatomía humana no ha desarrollado caprichosamente visión en las posaderas así que mi esfuerzo de no haber desayunado por ponerme un vestido corto de cremalleras ha sido inútil, imposible un hola en esas condiciones.
Y ahora voy en el autobús con la imagen de su caminar desenfadado de tío serio y con un hambre voraz (a este paso dejaré de comer no por suspiros de amor, si no por el mal cálculo de tiempo).
La historia es igual cada mañana, varía pero acaba igual a otras horas. La suerte del día de ayer, por ejemplo, me hizo verlo tres veces, una saliendo por la tarde con pantalones cortos y la raqueta en la mochila para ir hasta la playa a jugar al tenis (cosas que presupongo) y otra regresando de tal hazaña, deduciendo que habiendo dejado la raqueta en el coche, a eso de las diez y media. En este caso yo estaba agotada tirada por cualquier rincón cercano, y si el chico consiguió verme ahí a lo lejos no distinguió mas que una sombra.
En fin, me empiezo a poner cada día mas nerviosa y esto me impacienta. Si mis portales no fueran así, si no fuera el vecindario de toda la vida, si tuviese una vida social diferente, saliese por la zona y me lo cruzase fuera de esos metros... Si... Si... Si..."
La chica llega a su parada y se baja. La canción se repite una y otra vez... I'd like to get to know you... I'd like to make you mine.
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Take a sad song and make it better,
Words Words Words
lunes, 12 de julio de 2010
Ojos para ver...
Y no puedo esperar hasta el 7 de Octubre para (si dios quiere y mi pie también) subirme a unos tacones en el estreno que abra el festival de Sitges y sentarme a disfrutar de lo que sé será espectacular.
Para abrir boca:
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/07/09/cultura/1278632100.html
http://www.losojosdejulia.es/
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